El tiempo de desconexión es posible con Poch&Ruana

Desde hace unos años, cada vez se oye más el concepto ‘burnout’ o desgaste profesional. Se trata de una dolencia psicológica que deriva de un estrés laboral crónico y una incapacidad manifiesta de desconectar del trabajo. 

Lamentablemente, es una de las principales patologías en España. Según un estudio de la aseguradora Cigna, tres de cada cuatro españoles se sienten siempre conectados al trabajo. Un dato que se ha incrementado en el último año con el auge del trabajo a distancia. En concreto, el 45% de los empleados españoles sufre estrés relacionado con el trabajo, mientras que el 11% asegura trabajar más horas de las que le corresponden. 

Respetar los derechos

El traslado de la oficina en casa tiene muchos beneficios para la empresa y para el trabajador, pero todo, siempre, se debe introducir en su correcta medida. 

Muchas veces vemos como los empleados, pese a estar fuera del horario laboral, siguen recibiendo mensajes y correos electrónicos en sus dispositivos móviles que imposibilitan la desconexión del trabajo. Según los últimos datos, el 74% de los teletrabajadores afirma vivir en una cultura de estar siempre inmersos en el trabajo. Unos datos que, con las nuevas tecnologías y la digitalización, también afectan a aquellos que trabajan de manera presencial. 

De todos modos, estos datos son escalofriantes, ya que demuestran el desconocimiento de uno de los derechos más importantes de los trabajadores es esta era tecnológica: el derecho a la desconexión laboral y digital.  

Reconocido en la Ley Orgánica de Protección de Datos aprobada en 2018, este derecho dice: “Los trabajadores y los empleados públicos tendrán derecho a la desconexión digital a fin de garantizar, fuera del tiempo de trabajo legal o convencionalmente establecido, el respeto de su tiempo de descanso, permisos y vacaciones, así como de su intimidad personal y familiar”. Así, las sanciones para la empresa por enviar, por ejemplo, un mail fuera del horario de trabajo, pueden alcanzar los 6.000 euros. 

Usar las nuevas tecnologías, en positivo

Si bien es cierto que las empresas ya están aplicando políticas de desconexión para garantizar los derechos de sus trabajadores, aún queda mucho camino por recorrer. Las nuevas tecnologías nos han abierto muchas puertas a la hora de trabajar a distancia y nos han permitido adaptar la mayoría de industrias a una situación excepcional como es el COVID-19.

Ahora bien, estas tecnologías las debemos usar en positivo y para mejorar los procesos de la empresa, y nunca en detrimento de los derechos e intereses generales. Es por ello que, en Poch&Ruana, pensando en nuestros clientes, hemos desarrollado un gestor digital para la administración de la empresa. De este modo, todos los procesos estarán automatizados para respetar el descanso de los trabajadores y trabajar en un entorno colaborativo más eficiente. 

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